miércoles, 12 de octubre de 2016

FÁBRICA DE HARINAS, COLONIALES... EVARISTO PÉREZ ÍÑIGO DE LOGROÑO



LOS PRIMEROS TIEMPOS

Evaristo Pérez Iñigo Sacristán, nacido a finales del s.XIX y del que se tiene noticias de sus primeras actividades comerciales a partir de la década de los 90, fue una persona inquieta, que no se conformó con el despacho ordinario de una pequeña tienda de ultramarinos y almacén de bebidas. 

De sus primeros negocios, podemos encontrar noticias de la compra de vino en Murillo, Cenicero... o vendiendo azúcar a la Diputación con destino a instalaciones benéficas etc. 

Poco después aprovechando las oportunidades fiscales del momentos instala una máquina de vapor para destilados de alcohol en la calle Norte de Logroño. 


EL  GRAN ALMACÉN DE COLONIALES Y ULTRAMARINOS


A partir de 1907, la dimensión de los negocios de Evaristo Pérez empiezan a tener gran notoriedad. Es el momento que adquiere el almacén de coloniales de Juan Esteban Muñoz, el periódico LA RIOJA, se hace eco de esta noticia y de la fama de su propietario: "ayer fue el primer día que dicho acreditado establecimiento estuvo a cargo de su nuevo dueño y su gran despacho indica las simpatías de que goza en la plaza el señor Pérez Iñigo. Como además es muy grande su práctica en el ramo mercantil y completo el conocimiento de los mercados productores y del consumidor, no es de aventurar un éxito tan completo como nosotros le deseamos". 

Además  de su pericia con los negocios hay que añadir, que Evaristo, es una persona innovadora, no olvidemos la compra de su máquina de vapor para destilados,  esta vez ahora, en su primer año como propietario de un gran almacén de coloniales introduce en Logroño la única clasificadora de garbanzos que es capaz de realizar esta tarea hasta con 10.000 kg diarios. Es también de los primeros en comprar la máquina registradora y contable National, el ordenador de la época, que simplifica notablemente la contabilidad de los negocios. Su apuesta por la modernización le acompañará a lo largo de toda su vida.

LAS FÁBRICAS DE HARINA

En 1910, y tal como él mismo se refiere en algún anuncio, "viendo aumentar sus negocios, que se propone ensancharlos cada día más..." adquiere la tahona y la fábrica de harinas de Eusebio Sobrón sitas en la calle Rodríguez Paterna, 4 y 31 respectivamente. De esta manera entra en el negocio de la harinas. La fábrica tiene una producción de 5.000 kg/día y la tahona elabora aproximadamente 10 sacos diarios de pan flor, lujo, primera, Viena, huecos, francés y panadera.



En 1913 compra la importante y acreditada fábrica de harinas de la Vuelta del Peine de Logroño propiedad de Eugenio Fernández (antes Eugenio Fernández y Mauricio Ulargui -Ver post .) cuya producción era por entonces de 15.000 kg/día de molienda.

En 1915, con el problema ocasionado por la Gran Guerra de la carestía y suministros de los abastecimientos básicos, propone junto con la Vda. de Arza, un precio fijo del pan al Ayuntamiento de Logroño, manifestando que éste sería en ese momento el más barato de España, con 0,375 pesetas kg y que se suministraría en dependencias proporcionadas por el municipio (el ayuntamiento estaba dispuesto subvencionar a sus expensas o pidiendo auxilio a las clases pudientes la diferencia del precio). La corporación local, meses después acuerda agradecer a Evaristo Pérez-Iñigo tal hecho y que  "se le de dique un pergamino agradeciéndole su rasgo de nobleza y valentía".

En 1916 compra una fábrica de harinas en Argueda (Soria) con una producción de 10.000 kg/día y en 1917 da definitivamente el espaldarazo como industrial harinero con la construcción en Castejón de una fábrica de harinas de una producción de 40.000 kg/día y dotada de los últimos avances modernos y modelo en España

Era tal el trasiego de mercancía, desde sus fábricas de harinas que La sociedad de Evaristo Pérez Iñigo Hijos, S,A en 1921 en el anuario de los 'Ferrocarriles españoles' le citaba como poseedorde 3 vagones. 

Como indicio de la importancia que tiene la producción de harinas de este industrial, decir que en la trascendente Asamblea Cerealista celebrada en Madrid en 1927 y a la que asiste en ministro de la Gobernación, Evaristo Pérez ocupa una de las vicepresidencias de esta influyente reunión.


A la par que el negocio de harinas se desarrollaba con éxito, ganaba también amplitud el de coloniales, estableciendo en Castejón una sucursal y montando una elevación de aguas que surtía al ferrocarril del Norte, creando una fábrica de hielo. entrando en los negocios del tostado de café con la marca 'El conquistador' o vendiendo sulfato de cobre inglés, azufre sublimado... y toda clase de productos propios del despacho de ultramarinos.


EVARISTO PÉREZ-ÍÑIGO, HIJOS 


Más adelante terminada la guerra civil en Bilbao, los Pérez Iñigo, crean una sucursal en esta ciudad, y posteriormente incluyen en su activo  la gran fábrica de pescado "La Cruz Roja", siendo parte de la renombrada de malta "la Espiga", situada en Vitoria. Pero todavía es poco y busca horizontes más amplios, haciéndose en la capital de España con el negocio de "Coloniales Madrid S.A." Bailén, 4 con sucursal en la calle Embajadores

Son años también en los que se incorporan al negocio, sus cuatro hijos: Federico, Julián, Evaristo y José Luis de su matrimonio celebrado en 1892 con Higinia Ubis. En 1940 se registra la la Sociedad Limitada Evaristo Pérez-Iñigo, Hijos y en 1944 se solicita la constitución de la Sociedad Anónima con la misma denominación. 

En 1947 solicitan en el Registro de marcas poderse rotular bajo la marca 'E.P.I.' y sin duda por necesaria adaptación a posguerra, incluyen entre los productos a comercializar además de los alimenticios y de ultramarinos, también los de "limpieza". 

En la concesión de marca E.P.I. que se hace en abril de 1948, en la notificación de la denominación ya figura el domicilio principal de la sociedad en la ciudad de Bilbao.



También sabemos por un artículo biografico que me me ha hecho llegar Taquio Uzqueda, que la sociedad trasciende más allá de los años cincuenta y "que tras las difíciles circunstancias con la guerra mundial crea en el problema de abastecimientos, se orientan hacia otra producción, el tostado de almendras. Experiencias, comprobaciones, maquinaria moderna... hasta dar con un punto en el tueste que hace que ese sabroso fruto seco sea manjar exquisito, basado en una selección de la almendra. Y 5.500 kilogramos diarios que salen de los tostaderos y que son arrebatados por el consumo porque no encuentran competencia en su calidad indiscutible". 


*Este post también se ha publicado en el blog 'Recuerdos de Logroño 1915...'

* Post. relacionado: 'Conservas la Cruz Roja'


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*Agradecimientos: A Taquio Uzqueda por su inmediato y amable ofrecimiento al facilitarme el artículo histórico que he citado  en especial en la parte final del post y en la cuantificación en la producción de las diferentes fábricas de harinas. Gracias.




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